El cuidado de los dientes de sus hijos
Comience a concurrir al dentista durante la infancia
La Academia Estadounidense de Odontología Pediátrica (American Academy of Pediatric Dentistry) recomienda llevar a su hijo al dentista antes del primer año de edad. En la visita inicial, el dentista:
- controlará los dientes de su hijo para detectar caries y signos de problemas de desarrollo tempranos;
- le explicará cómo cuidar los dientes de su hijo; y
- contestará toda pregunta o duda que usted pueda tener.
Los niños deberían ver al dentista cada seis meses. Para ayudar a su hijo a desarrollar una actitud positiva respecto al dentista:
- Haga que su hijo le acompañe al dentista cuando vaya a hacerse un control, de manera que se vaya acostumbrando al consultorio y al personal.
- Evite utilizar palabras negativas tales como "aguja" y "duele".
- Juegue al "dentista" para que su hijo se familiarice con lo que sucede en una visita.
- Pregunte a su dentista cómo le explica él o ella los procedimientos a los niños.
- Responda las preguntas de su hijo con honestidad y sensibilidad.
Cómo cuidar los dientes de una criatura
La limpieza de los dientes de una criatura debe comenzar cuando el primer diente se hace visible ya que los dientes son susceptibles a cariarse ni bien aparecen en la boca.
Limpie bien los dientes y las encías de su bebé después de cada alimentación, con un paño suave humedecido o una gasa. Una de las causas principales de la caries infantil se conoce con el nombre de "síndrome del biberón". Si se permite al bebé beber de un biberón que contiene leche, leche en polvo para recién nacidos o jugo de frutas durante la siesta o de noche, a menudo se queda dormido con el biberón en la boca. La exposición a los azúcares y ácidos de estos líquidos que se acumulan alrededor de los dientes puede causar decoloración y carie.
Como la leche materna también contiene azúcar, las caries pueden producirse también cuando el bebé se duerme mientras mama. Para evitar el daño de los dientes, limpie los dientes de su hijo luego de cada alimentación y, si es necesario, déle el biberón durante la siesta o a la hora de acostarse, sólo lleno de agua.
El flúor y los hábitos de comidas son clave para tener dientes sanos
Los estudios indican que aquellos niños que beben agua fluorada desde el nacimiento tienen un 65 por ciento menos de caries y al tiempo de convertirse en adolescentes, muchos de ellos todavía no tienen caries.
Si usted vive en una comunidad que no tiene agua corriente fluorada, puede asegurarse de que sus niños obtengan su dosis de flúor por medio de tabletas, caramelos o geles y con tratamientos tópicos de flúor que se aplican en el consultorio de su dentista (para averiguar si su agua potable contiene flúor, llame a su compañía de agua local o al departamento de salud). El uso de pasta dental y enjuague bucal con flúor también es eficaz.
Una dieta balanceada es también una ayuda importante para tener dientes y encías sanas. Los niños también necesitan calcio, lo cual ayuda a desarrollar dientes fuertes. Las fuentes principales de calcio son la leche, el queso y el yogurt. Las investigaciones muestran que comer queso después de las comidas parece inhibir el efecto de los ácidos que causan caries. Evite los bocadillos que contengan azúcar o almidón.
A los 3 años de edad
Los niños deberían cepillarse los dientes por sí mismos bajo la supervisión de un adulto. Sólo se necesita una cantidad de pasta dental del tamaño de una arveja. Comience a utilizar el hilo dental en los dientes de su hijo cuando ya tenga todos los dientes primarios o cuando los dientes estén en contacto entre sí.
A los 8 años de edad
Los niños deben poder cepillarse y usar el hilo dental solos, con sólo algún control ocasional. Haga del cepillado y del uso del hilo dental una rutina diaria. Hágala divertida y déle a su hijo un cepillo de dientes de color brillante y un hilo dental con sabor a goma de mascar.
Los selladores pueden detener la formación de caries antes de su comienzo
Cuando aparecen los primeros molares de su hijo, alrededor de los seis años, los hoyitos profundos y las fisuras de estos dientes posteriores son difíciles de limpiar. Los niños suelen tener hábitos inadecuados de cepillado y suelen comer frecuentemente, lo que también contribuye a elevar la frecuencia con que aparecen las caries a temprana edad.
Los selladores dentales pueden ser la solución. Un sellador es una cubierta plástica delgada que se aplica sobre las superficies de masticación de los dientes de atrás. Los selladores crean una barrera contra los alimentos y las bacterias que provocan caries mediante el relleno de las ranuras de los dientes. Debido a que no hay que usar el torno cuando se colocan los selladores, no hay pérdida de estructura dental y tampoco molestia. Su dentista o higienista dental matriculado puede colocarle los selladores, operación que lleva menos tiempo que empastar un diente.
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